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Noticias : Viaje al Centro del Mundo Cristiano
Publicado por Pablo Cortes el 23/11/2008 15:20:00 (198 lecturas)

   VIAJE AL CENTRO DEL MUNDO EVENGÉLICO
Hace dos semanas se celebró por primera vez un feriado evangélico. Detrás, soplan nuevos vientos para una religión que tiene casi tres millones de fieles.

POR IGNACIO BAZÁN



El cambio ha sido grande. Alguna vez en Chile, el cuerpo de un evangélico no podía ser enterrado en ningún cementerio y los cadáveres se tiraban en el cerro Santa Lucía, cuando todavía era un sitio eriazo. Los feligreses eran molestados camino a sus templos, los niños en las salas de clase. Presentarse como evangélico era duro, y prenda segura de futura discriminación. Ha sido un largo trecho.

Hace dos semanas se celebró el primer feriado nacional evangélico. Muchos creen que es un homenaje a todos los que alguna vez sufrieron para mantener su fe. La fecha se suma a otra serie de eventos que han ido marcando el ingreso de la comunidad evangélica a la sociedad, a la cultura y a los círculos de poder. Algunos dicen que el primer gran paso fue la asistencia Pinochet al Tedeum evangélico de la Catedral de Jotabeche, en 1975. Todos los Presidentes de la Concertación siguieron el impulso y Ricardo Lagos incluyó un capellán evangélico en La Moneda. Lo mismo harían luego todas la ramas de las Fuerzas Armadas, además de Carabineros e Investigaciones.

Todos estos gestos no son casualidad. Sólo entre los censos de 1992 y 2002, los evangélicos mayores de 15 años subieron de un 12,6 por ciento a un 15,1 por ciento. Se estima que hoy, en Chile, casi tres millones de personas profesan esta fe.

Son muchas las iglesias del credo en el país, más de 5 mil, que difieren en creencias, costumbres y autoridades: hay metodistas, pentecostales, presbiterianos, adventistas, bautistas y una larga lista de iglesias más pequeñas, en gran parte derivadas de grupos pentecostales, imposibles de contabilizar. "Ellos no tienen una organización mundial", dice el cientista político e hijo de evangélicos, Patricio Navia. "Si ves la luz de Dios puedes poner tu propia iglesia en tu garaje". Y esas pequeñas iglesias, que surgen desde poblados del altiplano hasta en la isla Robinson Crusoe, se suman a todas las que vienen de la rama histórica del protestantismo, como la luterana y anglicana.

Los Rostros de

la Fe


Eduardo Durán
Iglesia Metodista Pentecostal
Representan a seis de cada 10 evangélicos.

  

  

David Victoriano Pastor de la Iglesia Adventista
Son el 6,8 por ciento de los evangélicos.

  

Raquel Contreras Presidenta de Iglesias Bautistas Son el 2,3 por ciento de los evangélicos.

  

Neftalí Aravena Obispo de la Iglesia Metodista
Son el 1,3 por ciento de los evangélicos.

Hernán Soto está parado en la entrada de la Catedral Metodista Pentecostal de Jotabeche, en Estación Central. Fue construida en 1974, pegada a los terminales de buses, cuando en Chile apenas había un 6 por ciento de evangélicos. Aquí se realiza el Tedeum y, según Soto, cada fin de semana llegan 12 mil fieles.

Soto es un hombre moreno y de baja estatura. Usa un terno algo desgastado. En la calle, el comercio ambulante se estaciona en forma desordenada. Caótica. La misión de Soto es invitar a los están comprando a entrar al templo. "Ésta es una iglesia de puertas abiertas", dice. "No hacemos distinciones: hasta el más harapiento tiene su entrada asegurada".

No es sólo un decir. Soto es uno de los cientos de brazos que invitan al potencial creyente a cambiar su vida, lo que ha permitido el rápido crecimiento evangélico.

Dentro de la catedral no hay mucha gente. Los sábados en la tarde son tranquilos aquí. Cuatro hombres lideran el culto religioso. Son del cuerpo de ciclistas, un grupo que esparce la palabra pedaleando por la ciudad. Hablan de la crisis económica, de que el trabajo no falte, de que Chile ha sido bendecido como un país rico. El mensaje es simple y directo. Contingente. Un lazo entre la religión y los problemas terrenales de la gente.

Las muestras de fe en el servicio son emotivas. Cantos con los ojos cerrados y las manos arriba. Gritos de alabanza. Oraciones literalmente tirados en el piso. Aquí Dios es un relámpago en el cuerpo. Electricidad pura. Muchos de los que repletan esta sala eran antes alcohólicos y han encontrado en la religión evangélica una manera de salir. "Ha sido una revolución en los barrios", dice Hugo Gasc, quien tiene su propia historia de redención.

Gasc tiene 81 años, 45 de ellos como evangélico. Fue reportero de El Mercurio por largo tiempo y cubrió el Mundial del 62. Adicto a la noche, en 1963 se enfermó. Le salieron quistes en los riñones y le dijeron que le tenían que sacar el órgano izquierdo. Estaba por los suelos, hasta que su suegra le dijo que lo iba a llevar a otro doctor. "Fuimos a una casa bien humilde en Quinta Normal", cuenta. "Yo no creía en nada, pero seguí el juego. Había un par de lavanderas, las que me tocaron la cabeza. Al final de la sesión me dijeron que me tomara todos los exámenes que me habían pedido, que serían la prueba de que ellas, a través del Espíritu Santo, me habían curado. Fue cierto. Al día siguiente dejé todos mis vicios. Y me hice evangélico".

Son casi las siete de la tarde del sábado. El cuerpo de los hermanos ciclistas ya terminó su culto. Y el templo de Jotabeche se empieza a llenar. El pastor gobernante de la Catedral, Eduardo Durán, hace su ingreso. Sube a un trono rojo y se sienta tras una gran mesa. Este no es un culto normal. Es un estudio bíblico. A esta reunión llegan 2.600 personas venidas de los 74 templos metodistas pentecostales que hay en la Región Metropolitana. Todos reciben las instrucciones, con versículos incluidos de la Biblia, para las enseñanzas que se presentarán en la escuela dominical. Enseñanza principal: "Salvemos nuestra salvación".

Al otro lado de Santiago, David Victoriano, pastor de Iglesia Adventista del Séptimo Día -que congrega casi al 7 por ciento de los evangélicos de Chile- también habla de salvación y enumera los credos de su iglesia: la Biblia, la unidad Padre-Hijo-Espíritu Santo, el pronto regreso de Jesucristo, los diez mandamientos, el sábado como día de descanso y un estilo de vida saludable.

La iglesia de Victoriano está en Apoquindo, cerca de la Escuela Militar, en el corazón de un barrio eminentemente católico, pero los sábados la misa se repleta. "Nuestro credo es la Biblia, no la tradición de hombres ni la autoridad de concilios", dice, recalcando la diferencia fundamental que tiene con los católicos.

Otra realidad es la de Raquel Contreras. Ella no es pastor ni obispo. Es presidenta de las iglesias bautistas del país. No son pocas: el 2,3 por ciento de los evangélicos declara pertenecer a esta vertiente. Aquí se practica la autonomía: cada iglesia bautista decide quien será su pastor y su programa de trabajo. "No tenemos jerarquías que nos gobiernen o nos impongan sus criterios", explica Raquel.

Pero lo que los diferencia -no sólo de la Iglesia Católica, sino que también con el resto de los evangélicos- es precisamente el bautismo. "Para nosotros se trata de una decisión conciente y racional de cada persona. No bautizamos a niños, sí a adultos", dice.

Vicente Pérez Rosales esquina Carlos Silva Vildósola. La Reina. Son las 11 de la mañana y la gente se asoma a la iglesia anglicana San Andrés con diarios y botellas. Es día de reciclaje. En un subterráneo los niños aprenden esto, mientras los adultos asisten a la ceremonia en el piso de arriba.

A diferencia de la de misa en Jotabeche, donde hay trompetas, bombos y gritos, aquí la misa es sobria. Apenas se escuchan los suaves acordes de una guitarra. Macarena Yunge, estudiante de Periodismo de 23 años de la UDD, lee fragmentos de la Biblia, canta y dirige el servicio, mientras el pastor Patricio Browne la observa desde la puerta principal.

Macarena explica que ella, como la mayoría de los evangélicos, viene del mundo católico: "Siempre estuve metida en grupos de la iglesia, pero por alguna razón no me llenaban. Hace seis años llegué aquí y pude llenar ese vacío. Me sentí plena, como si hubiera nacido de nuevo". Yunge es la única anglicana en su familia.

Como Macarena, Tomás Recart, ingeniero civil industrial de 31 años, pasó por un proceso parecido. "A los 17 empecé a encontrar mi camino en esta iglesia. Si vengo aquí es porque el mensaje de fondo es de plenitud en lugar de culpa. Mucha gente se hace evangélica porque encuentra una posibilidad cierta de transformar su vida".

Tras la misa, el resto de los fieles hace vida social dentro del templo, se ríe sin problemas, habla por celular incluso. Según Yunge, hasta han hecho fiestas allí. Lo mismo sucede en la Catedral de Jotabecha, pero los anglicanos son menos rígidos en cuanto al consumo de tabaco y alcohol, y en el control de la natalidad durante el matrimonio. Además, critican el feriado evangélico; al menos Yunge y Recart lo ven como una movida política. En Jotabeche, en cambio, piensan otra cosa.

Eduardo Durán, el pastor gobernante de la Catedral Evangélica de Santiago, cita la Biblia con facilidad para poner ejemplos y está feliz con el feriado del 31 de octubre. "Nos merecíamos un reconocimiento", dice.

Seis de cada diez evangélicos, de alguna u otra forma, adhieren al movimiento Pentecostal de Durán. Su peso en la comunidad se siente, y eso lo saben bien en el mundo del poder: senadores y diputados lo visitan constantemente. Algunos participan de la ceremonia religiosa semana por medio aunque no sean evangélicos. Y, de a poco, aparecen parlamentarios y alcaldes que adhieren a la fe: los diputados Roberto Sepúlveda (RN) y Eduardo Díaz (PRI) y los ediles Alejandro Almenares (Cerrillos) y Antonio Garrido (Independencia) son parte de la iglesia.

"El crecimiento de nuestra fe tiene mucho que ver con la acogida que se les da a las personas. Además, hay motivación para salir a predicar la palabra del Señor. En la religión católica sólo puede enseñar el sacerdote. Aquí todos podemos ser instrumentos de fe si leemos la Biblia apropiadamente".

El próximo año se cumple el centenario de la formación de la iglesia Metodista Pentecostal en Chile. Durán dice que planea ampliar Jotabeche para el día de la celebración. También afirma que el fenómeno es fuente de estudio en evangelistas extranjeros. Tras Brasil, Chile es el segundo país con mayor porcentaje de evangélicos en Sudamérica. Hay ciudades como Coronel, Lebu o Lota en que la cantidad de fieles supera la mitad de la población total.

"Ahora queremos tener participación en todos los niveles. Ya tenemos grupos de universitarios evangélicos esparciendo nuestra fe. Ellos van a ser responsables de que lleguemos a todos los sectores sociales", dice Durán.


Fuente: Diario El Mercurio, "Revista El Sabado" 
Por:
Ignacio Bazán
Fecha
: Sábado 15 de noviembre de 2008

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