| UNA CASA PARA DIOS
Si hay algo que amaba David hermanos era la presencia de Dios, David se dispuso traer el arca del pacto a su ciudad, símbolo de la presencia de Dios y él se preocupo de tener un lugar, una casa para Dios y su adoración. |
David reconoció que todas sus victorias y todo lo que él tenía, venía de la mano de Dios. 1 Cr 17: 1- 2
1Aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de Jehová debajo de cortinas. 2Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo.
Dice la Biblia que el arca de Dios estaba en la casa de Obed-Edom y mientras estuvo la presencia de Dios en su casa, Obed-Edom fue prosperado en todo.
El Rey David había mandado a buscar el arca, pero la primera vez no lo hizo bien ya que mando que fuera traída, montada en unos bueyes, y dice que de camino como no eran grandes carreteras, sino que habían hoyos en el camino, un buey de estos tropezó y un hombre al querer afirmar el arca de Dios que se caía, murió instantáneamente.
David pensó en lo que había sucedido y buscando la respuesta, se encontró con que la Gloria de Dios, su presencia, no la cargan los animales, sino que los hombres, aleluya.
Tú y yo podemos traer la presencia de Dios, a nuestras vidas, a nuestros hogares, donde vayamos esa bendita presencia ira con nosotros
Dice que preparo a los sacerdotes, a los levitas y llevaron muchos animales para ir por el arca de Dios, bueno de regreso, los sacerdotes traían el arca a la manera correcta, cierto, y cada cierta distancia hacían un holocausto a Dios lo adoraban, era una fiesta hermanos, salterios, panderos, danzas. David salió vestido de lino fino, pero de tanto danzar sus ropas se les desprendieron y fue menospreciado por su esposa Mical, pero ella trajo para si condenación quedando estéril.
David había preparado una tienda, un lugar para el arca de Dios, todo el pueblo estaba feliz de que el arca estuviera en medio de la ciudad,
Pero, siempre hay un pero, David estaba inquieto, aunque estaba feliz de que el arca, la presencia de Dios estaba en medio de ellos, dice que él pensaba yo habito en una casa hermosa, de cedro y el (Dios), mi Dios, el creador de los cielos y de la tierra, el que se merece toda la gloria, el que se merece toda la alabanza, vive en una choza, 4 palos parados y una cubierta de lona
Yo no sé usted hermanos, pero a veces yo me siento como David, y quisiera amarlo y adorarlo como él lo hizo. A pesar de todos mis errores y a pesar de los momentos que pueda estar pasando le digo: te amo Señor, dame otra oportunidad, y siento su amor, su presencia, igual que ahora
Y a veces me pasa, que estando en casa le digo al Señor, primero tu casa después la mía.
El conoce el anhelo de mi corazón mejor que yo, hermanos, y me pasa que donde voy hermanos, terreno que veo, o casa o galpón, digo aquí quedaría bien la iglesia y me pongo a soñar, como llegan los hermanos, los jóvenes, los niños, todos adorando al Señor
Algún día Señor cierto
17.1 David se sintió culpable de que el arca, el símbolo de la presencia de Dios, estuviera en una tienda mientras que él vivía en un hermoso palacio. El deseo de David era bueno,
Pregunta
¿Usted se preocupa de arreglar su casa?, ¿De mantenerla bonita, bien aseada?, ¿Cierto que si? ¿Y por que la casa de Dios no?
¿O es solo responsabilidad del pastor o la pastora?
Diga: Esta también es mi casa, debo cuidarla
O dígame que a veces no le lata venir para acá, queda relejos, que hace frío, que no es muy bonito el lugar
Si usted vive con lujo mientras que la obra, la casa o los siervos de Dios, tienen carencias, quizá Dios quiera que cambie la situación. Al igual que David, tome medidas para corregir el desequilibrio.
Comprométase
Sigamos leyendo el texto:
1 Cr 17: 3- 6
3En aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán, diciendo: 4Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite. 5Porque no he habitado en casa alguna desde el día que saqué a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de tabernáculo en tabernáculo. 6Por dondequiera que anduve con todo Israel, ¿hablé una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé que apacentasen a mi pueblo, para decirles: ¿Por qué no me edificáis una casa de cedro?
Fíjese ahora es Dios que a través del profeta Natán, del profeta Pedro Troncoso diciendo al pueblo, a la iglesia
No he habitado en casa alguna, sino que he andado de tienda en tienda, de tabernáculo en tabernáculo
¿Por qué no me edificáis una casa de cedro?
¿Quién está preguntando?
Dios
¿Y cuál será nuestra respuesta?
No hay plata Señor, manda a otro
¿Por qué yo?
¿O Alguien dirá?
Heme aquí Señor cuenta conmigo, aleluya
Sigamos leyendo v.7
7Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: (a Jorge, a Hernán, a Lalito, a Isaías,…) Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel;
¿De dónde te saco el Señor?
8y he estado contigo en todo cuanto has andado,
Diga: Amén
y he cortado a todos tus enemigos de delante de ti, y te haré gran nombre, como el nombre de los grandes en la tierra. 9Asimismo he dispuesto lugar para mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite en él y no sea más removido; ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes, 10y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel; más humillaré a todos tus enemigos.
“Te hago saber, además, que Jehová te edificará casa.” ALELUYA
11Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. 12El me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. 13Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti; 14sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre. 15Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
GLORIA A DIOS
Si usted sigue leyendo el texto se dará cuenta que a David, no le quedo más que alabar y glorificar a Dios
Dios le prometió edificarle casa a David, mientras este pensaba en la casa de Dios, Dios pensaba en la casa de David, en guardar a sus hijos, levantarlos, bendecirles.
Ocúpate de las cosas de Dios primero y el se ocupara de las tuyas.
Dios no tiene deudas con nadie, hermanos
Vamos juntos levantemos una casa para Dios
Que Dios te Bendiga Grandemente
Pastro Pedro Troncoso
Iglesia Avivamiento en Chile